04/06/2026
Caminando por Palermo seguramente te cruzaste con este edificio.
Y aunque quizás no conozcas su historia, hay algo que llama la atención de inmediato: sus curvas, el movimiento de sus fachadas y una estética que rompe con todo lo que tiene alrededor.
Se trata de una obra de Zaha Hadid, una de las arquitectas más influyentes de las últimas décadas.
Hay edificios que pueden gustarte más o menos. Pero hay algo que no se puede negar: cuando ves una obra de Zaha Hadid, sabés que es de ella.
Personalmente, creo que ahí está lo más interesante de este proyecto.
Más allá de si uno comparte o no su estilo, Hadid logró algo que muy pocos arquitectos consiguen: construir una identidad tan fuerte que cada una de sus obras transmite una visión reconocible.
No diseñaba para agradar a todos. Diseñaba para expresar una idea, una búsqueda y una forma particular de entender el espacio.
Y eso, en arquitectura, tiene un enorme valor.
Porque al final, los proyectos que dejan huella suelen ser aquellos que se animan a tener personalidad.
¿Y a vos qué te parece? ¿Te gusta esta forma de hacer arquitectura o preferís propuestas más tradicionales?