08/04/2025
Hace algunos días publiqué mi logo nuevo, hecho por mi mejor amiga hermana desde los 8
Fue muy emocionante hacerlo, me movilizó y me sensibilizó un montón, y eso que últimamente mi sensibilidad es tan notoria, hermosa y disfrutable. Todo empezó hace más de diez años, cuando transitaba mis últimos meses en Buenos Aires en mi último trabajo en relación de dependencia, laburando en comunicación y ya cansada, empecé, sin proponérmelo a sublimar cocinándoles a mis compañeros de laburo. De repente, los almuerzos de los viernes se transformaron en mesas largas de personas comiendo ensaladas, grandes picadas, sándwiches, tartas, etc que yo misma me encargaba de hacer y que disfrutaba muchísimo. Entonces y casi sin pensarlo, apenas mudada a Traslasierra, puérpera y con ganas de laburar, empecé a cocinar y a vender mis cosas a mis primeros amigos, conocidxs y a comercios. Los Knishes de mi abuela amada Luisa y las tartas veguies ocupaban mi cocina. Después llegó mi segundo hijo, la amada Ecoferia de sanja y algunas rupturas y sucesos de índole la vida misma. Entonces, después de un viaje de reinicio al mar y, otra vez de manera inesperada pero mágica, apareció el segundo logo y mi primer local. Una pérgola como las de los barcitos de playa, colores vibrantes y un menú que mezclaba mis raíces y lo popular, Panchos y Knishes, un renacer hermoso que duró casi tres años, que llevé adelante sóla con mucha ayuda de mi papá, amigxs y flia y mucho amor y compromiso pero con mucho desgaste físico. Así es que, casi de sopetón también, decidí serle fiel a mi dinamismo y cerrar Panchos. En ese momento, la idea de trabajar en red, la de formar un círculo de personas y de proyectos que se retroalimenten, trabajar con amigxs, con personas valiosas, cobró sentido. Uno de esos proyectos es éste y tiene que ver con la comida, con mi papá, con mi abuela y con mi vida toda..Escribí un montón. Pero era necesario. Pueden encargar Knishes, piezas enteras de pastrón o pletzalej de pastrón. También me encuentran en la Ecoferia especial de algunos domingos en la calle de las Artes, en las entregas de los viernes de y dónde el vientito transerrano me lleve ✊🌱. Abrazos, Lau