20/04/2026
Hay viajes que no son solo un destino… son una necesidad.
Este no fue “un viaje más”.
Fue una pausa. Un silencio. Un encuentro conmigo.
Venía de un cierre de año difícil, y un comienzo que tampoco fue fácil. Sentía que me estaba perdiendo en el hacer constante, en sostener todo… y me olvidé de algo esencial: de mí.
Necesitaba sanar.
Necesitaba escucharme.
Necesitaba volver a sentir quién soy, más allá de todo lo que hago por los demás.
Sí, implicó tomar distancia… incluso de lo que más amo en el mundo: mis hijos. Y no fue fácil. Duele. Pero lo hice desde un lugar distinto: desde el amor propio, desde entender que también soy mujer, que también necesito reconstruirme para poder dar desde un lugar más genuino.
Soy valiente.
Valiente por animarme a parar.
Valiente por tomar decisiones que duelen.
Valiente por elegirme, incluso cuando cuesta.
Este viaje no fue una escapada…
fue un regreso. A mí.