24/09/2024
Son PERFUMISTAS aladas y lengüilargas las que polinizan más de 600 especies de orquídeas. En viajes de hasta seis kilómetros, los machos de las ABEJAS EUGLOSINAS —o abejas de las orquídeas— visitan flores que, en vez de néctar, les ofrecen fragancias.
Con las almohadillas de pelo de sus patas delanteras, recogen en frotaciones los ACEITES AROMÁTICOS de la flor para luego transferirlos a los bolsillos que tienen en sus patitas traseras y fabricar complejos PERFUMES DE CORTEJO. Se les ha visto cosechando olores en una misma flor hasta por una hora y media.
Los machos presentan sus aromas y LAS HEMBRAS ESCOGEN para reproducirse a aquel con el olor más sofisticado, Los perfumes más elaborados con señal de vigor y resistencia, pues precisan de búsquedas fatigosas, no solo de flores escasas a la vista, también de hongos, raíces, plantas en descomposición y exudados de cortezas.
A diferencia de las abejas angelitas o las abejas melíferas, estas joyas verdeazuladas son INSECTOS SOLITARIOS. Muchas especies forman grupos de nidos muy próximos unos a otros y a veces hasta comparten un nido, pero NO HAY UNA REINA y cada hembra construye sus propias celdillas para sus crías.
Las flores con néctar, en cambio, son visitadas por las hembras, quienes se encargan de FABRICAR LA MIEL y, también los nidos. Construyen la primera celdilla con resina, barro y trocitos de corteza, en cavidades de árboles y edificios, en el envés de hojitas de arbustos e incluso dentro de nidos de termitas y avispas.
Existen unas 230 especies de abejas euglosinas, cada una con una galería de fragancias diferente. Son parte de las más de 25 mil especies de abejas de las que, también, DEPENDE nuestra vida y la de otros. Aun así, su vida peligra por, entre otras causas, los monocultivos, patógenos, pesticidas y las alteraciones de las épocas de floración asociadas a la crisis climática. Su cuidado nos compromete.