29/09/2026
Una lección de marca desde Portugal: COMUR
El fantástico mundo de la sardina portuguesa
Quiero compartirles una marca que conocí recientemente en Porto y que considero un excelente referente de cómo construir una experiencia de marca memorable: COMUR.
A primera vista parece una tienda de conservas de pescado. Sin embargo, basta cruzar la puerta para entender que no venden simplemente sardinas o atún; venden una parte de la identidad portuguesa.
Su gran acierto fue transformar un producto cotidiano en un objeto de deseo. La tradicional lata de conserva deja de ser un simple envase para convertirse en un souvenir, una pieza de colección y un recuerdo auténtico del país. El producto prácticamente no cambia; lo que cambia es el significado que adquiere para quien lo compra.
Toda la experiencia está cuidadosamente diseñada. La arquitectura del local, la exhibición, la iluminación, las ilustraciones, los colores, las tipografías y el empaque evocan el Portugal tradicional. Cada detalle transmite historia, oficio, orgullo por el origen y una fuerte identidad cultural.
COMUR nos recuerda que las grandes marcas no siempre nacen de productos extraordinarios, sino de la capacidad de contar historias extraordinarias alrededor de productos comunes.
Creo que esta es una reflexión muy valiosa para quienes diseñamos experiencias. Nuestro trabajo no consiste únicamente en crear espacios atractivos, sino en construir lugares que transmitan emociones, despierten curiosidad y permitan que las personas se lleven consigo un recuerdo que vaya mucho más allá del objeto que compran.
Hay una frase que, para mí, resume perfectamente este caso:
“No cambiaron el producto; cambiaron el significado del producto.”
Ese es, probablemente, uno de los mayores aprendizajes que nos deja COMUR y una inspiración que vale la pena tener presente en cada proyecto que desarrollamos.