04/10/2026
TE ENSEÑO LA RECETA DULCE DE LECHE CASERO Y FÁCIL 😱
Solo 3 ingredientes Paso a paso
1 litro de leche entera
350 g de azúcar
1 cucharadita de bicarbonato de sodio, opcional
Preparación
Mezcla la leche y el azúcar.
Coloca la leche y el azúcar en una olla metálica amplia. Cocina a fuego bajo o medio-bajo, removiendo con una cuchara de madera hasta que el azúcar se disuelva.
Agrega el bicarbonato.
Incorpora el bicarbonato y mezcla suavemente. La preparación puede formar bastante espuma durante unos momentos; es normal.
Cocina lentamente.
Mantén el fuego bajo y continúa removiendo con frecuencia para evitar que la leche se pegue al fondo de la olla.
Deja que cambie de color.
Poco a poco la mezcla pasará de blanca a beige y después a un tono dorado-caramelo. A medida que se cocina, también comenzará a espesar.
Remueve con mayor frecuencia.
Cuando la mezcla esté más oscura y espesa, remueve constantemente, especialmente por el fondo y los bordes de la olla, para evitar que se queme.
Comprueba la consistencia.
Coloca una pequeña cantidad de dulce de leche sobre un plato frío. Déjala enfriar unos segundos. Si queda como una crema espesa, brillante y mantiene ligeramente su forma, está listo.
Retira del fuego.
Ten en cuenta que el dulce de leche seguirá espesando mientras se enfría, por lo que no conviene cocinarlo hasta que quede demasiado duro dentro de la olla.
Envasa.
Deja que baje un poco la temperatura y reparte el dulce de leche en 3 frascos de vidrio limpios y secos.
Conserva.
Una vez frío, tapa los frascos y guárdalos en el refrigerador.
Consejos
Usa leche entera para conseguir una textura más cremosa.
Cocina siempre a fuego bajo; el dulce de leche necesita tiempo para caramelizar sin quemarse.
Conforme espese, remueve cada vez con mayor frecuencia.
El bicarbonato ayuda a obtener un color más intenso y favorece una textura uniforme.
Si al enfriarse queda demasiado espeso, puedes calentarlo suavemente con una pequeña cantidad de leche y mezclar hasta recuperar la textura deseada.
Conservado refrigerado en un recipiente limpio y bien cerrado, es preferible consumirlo dentro de aproximadamente 2 a 3 semanas.