29/09/2026
Hoy no quiero hablaros solo de textiles bonitos. 🤍
Quiero contaros algo más personal:
cómo me gusta sentirme cuando estoy en casa y qué textiles me ayudan a conseguirlo.
Porque para mí, una cama bonita está genial…
pero si además es cómoda, calentita y te hace sentir arropada, mucho mejor.
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Funda nórdica + colcha bouti
Esta combinación es de mis favoritas para invierno.
La funda nórdica aporta ese calor que necesitas y la colcha Bouti le da volumen y sensación de cama mullida.
Y lo mejor: no tienes que poner una cama pesada para sentirte calentita, ya que la microfibra no pesa y mantiene el calor dentro 🥰
¿Sabéis qué busco cuando visto mi cama?
Que cuando termine de hacerla me entren ganas de meterme dentro. 😂
Creo que esa es mi mejor forma de saber si he conseguido lo que quería.
Bonita, sí. Pero sobre todo apetecible.
A mí me gusta que mi casa hable de mí, y creo que son los pequeños detalles los que consiguen hacerlo. 🤍
Un estampado, un cojín diferente, una textura… detalles que quizá parecen pequeños, pero que aportan ese toque personal que hace que mi casa se sienta realmente mía.
El plaid a los pies de la cama tiene un motivo. 🤭
Soy de las que siempre tiene frío en los pies.
Así que tener una manta o un plaid al alcance hace que esos momentos de lectura o un rato echada en la cama sin deshacerla sean mucho más agradables.
Y además viste muchísimo la cama.
Me encanta tener en casa textiles que no sean los que ves en todas partes. Piezas especiales, con algo diferente, que hacen que mi casa tenga su propia personalidad.
La suavidad también es parte de sentirme a gusto en casa. 🤍
Que importante es que los textiles sean agradables al tacto, de esos que cuando te tumbas o te acurrucas te hacen sentir todavía más cómoda y arropada.
Crear un pequeño refugio dentro de casa.
Un sitio donde desconectar, descansar y sentirte cómoda.
Y si además cuando entras en la habitación piensas
“qué bonita está”, pues mejor todavía. 🤍
Los cojines también tienen su parte “confort”.
Me encanta tener varios para poder acomodarme.
Uno detrás de la espalda, otro para apoyar la cabeza…
y de repente una cama se convierte en ese sitio