08/07/2026
EL 7 DE JULIO DE 2008 UN JOVEN DE 27 AÑOS LE DABA MUERTE EN PAMPLONA A NAGORE LAFFAGE, UNA CHICA DE 20 AÑOS CON LA QUE COMPARTÍA TRABAJO EN LA CLÍNICA UNIVERSITARIA DE NAVARRA
Nagore Laffage, que realizaba prácticas en la Clínica Universitaria de Navarra, coincidió durante la primera noche de las populares fiestas de San Fermín del año 2008 con J. D. Y. V., un médico residente de psiquiatría de 27 años del mismo centro. Ambos se dirigieron de madrugada al piso de él.
En el domicilio, el homicida intentó imponer una relación sexual. Al encontrarse con la negativa rotunda de Nagore, el hombre reaccionó de forma extremadamente violenta.
Nagore intentó defenderse e incluso logró realizar una llamada al servicio de emergencias en la que se llegó a oír la frase "Me va a matar". Su verdugo le arrebató el teléfono, le propinó una brutal paliza y finalmente la asesinó por asfixia. Posteriormente, transportó y ocultó el cadáver en una zona boscosa de Sorogain, a unos 30 kilómetros de Pamplona. El cuerpo fue hallado esa misma tarde por una vecina.
Tras acabar con su vida, el homicida intentó cortar uno de los dedos de la mano de Nagore (el dedo índice) con la intención de destruir la huella dactilar con la que ella había utilizado el teléfono móvil para llamar a emergencias, aunque no logró separarlo del todo.
En noviembre de 2009, un jurado popular declaró a J.D.V.Y. culpable de un delito de homicidio (y no de as*****to, al considerar que no se pudo probar el ensañamiento o la alevosía legal necesarios en aquel momento). La calificación como homicidio en lugar de as*****to provocó un enorme rechazo y manifestaciones masivas por parte de la ciudadanía y de la familia de la víctima, liderada por su madre, Asun Casasola.
El juicio se celebró con un jurado popular (compuesto por nueve ciudadanos de a pie). Por una mayoría de 7 votos a 2, el jurado determinó que J.D.Y.V. era culpable de homicidio y no de as*****to. El argumento legal fue que no se pudo probar la "alevosía"