08/11/2025
La delincuencia en San Cristóbal no se combate con más militares, sino con más inversión social
En los últimos días, la provincia de San Cristóbal ha sido objeto de una amplia militarización como respuesta al incremento de los hechos delictivos. Aunque toda acción que busque garantizar la seguridad ciudadana es importante, resulta imprescindible reconocer que la delincuencia no se erradica únicamente con más patrullas ni más presencia militar en las calles.
El problema de fondo es la falta de inversión social, educativa, cultural y económica en nuestras comunidades. La inseguridad no se combate solo con fuerza, sino con oportunidades.
Durante años, San Cristóbal contó con programas educativos, artísticos, culturales y de formación técnica que mantenían a los jóvenes ocupados, enfocados en aprender un oficio o desarrollar su talento.
Hoy, esos espacios prácticamente han desaparecido. La ausencia de proyectos formativos, de centros culturales activos y de políticas de apoyo al emprendimiento ha provocado que muchos jóvenes pierdan el rumbo, lo que inevitablemente alimenta el crecimiento de la delincuencia.
Los ministerios deben asumir su responsabilidad
Resulta necesario que el Gobierno y las instituciones estatales comprendan que la seguridad y el desarrollo son conceptos inseparables. Ministerios como el de Cultura, Turismo, Industria y Comercio, Ministerio de la mujer, Conani y Mipymes, Educación Superior, Ministerio de la Juventud e INFOTEP, entre otros, deben evaluar con urgencia el nivel real de inversión que destinan a esta provincia.
Surge una pregunta que la ciudadanía debería hacerse con seriedad: 👉 ¿ Cuánto invierte realmente cada ministerio en las provincias, especialmente en San Cristóbal?
La realidad es que gran parte del presupuesto nacional se concentra en la capital, mientras las provincias productivas, como San Cristóbal, apenas reciben una mínima parte de los recursos. En muchos casos, transcurren cuatro años de gobierno con apenas una o dos inversiones simbólicas, insuficientes para generar un impacto sostenido.
San Cristóbal aporta al país, pero sigue olvidada
San Cristóbal es una de las provincias que más contribuye al Producto Interno Bruto (PIB) de la República Dominicana.
Sin embargo, continúa siendo una de las más olvidadas en materia de infraestructura, educación, cultura, empleo y oportunidades para los jóvenes.
No puede hablarse de desarrollo nacional mientras provincias tan importantes permanecen rezagadas, sin el respaldo necesario para avanzar. La falta de inversión pública es, en sí misma, una forma de exclusión.
La verdadera seguridad nace del desarrollo humano
La delincuencia se combate creando oportunidades, impulsando el arte, la cultura, la educación y el emprendimiento. Un joven que estudia, que trabaja, que crea o que emprende, no elige el camino de la violencia. Por eso, invertir en las personas es la mejor estrategia de seguridad que un Estado puede tener.
San Cristóbal necesita ser vista no como un foco de problemas, sino como una provincia de potencial, talento y cultura.
Urge una visión integral que combine la prevención, la educación, el empleo, el arte y la innovación como motores para construir una provincia más segura, justa y próspera.
Llamado a la acción
Desde mi posición como artista, gestor cultural y ciudadano comprometido, hago un llamado al Gobierno central, a los ministerios y a los sectores empresariales a mirar hacia San Cristóbal y a impulsar un plan de inversión integral que fortalezca el tejido social y reduzca las causas profundas de la delincuencia.
La seguridad no se impone: se construye. Y se construye cuando hay esperanza, educación, cultura y oportunidades reales para todos.
Escrito por: Juan Francisco Puello de Jesús