11/03/2026
Qué bonito es jugar con el esmalte. En este taller me permití experimentar sin miedo: texturas, colores a lo loco, a veces trabajando los pigmentos con agua y otras con aceite, dejando que el material hablara y sorprendiera.
Además nos tocó estrenar el taller y sus instalaciones, lo cual lo hizo todavía más especial. El Arsenal es un lugar hermoso, apartado de todo, de esos espacios que te invitan naturalmente a crear y perder la noción del tiempo.
Y para cerrar con broche de oro: mi grupo. Trabajamos con mucha calma, mucha curiosidad y muy buen ambiente. Fue de esas experiencias donde el proceso se disfruta tanto como el resultado.