05/03/2026
El "lavado violeta" (purple washing) es una estrategia de mercadotecnia (en este caso gobierno) que utiliza el feminismo para aumentar ventas (votos) sin que exista un compromiso real con lo que se exige el 8M.
Esto es lo que hace el gobierno de Clara Brugada y Claudia Sheinbaum Pardo con este proyecto de iluminación en la plancha del Zócalo, que aún no sabemos si va a entorpecer o restringir el ingreso de los contingentes el 8 de marzo,
La situación está muy encendida, y lejos de mostrarse dispuestas a trabajar en ello, no solo son insensibles, su objetivo es minimizar, seguir queriendo demostrar que todo está bien, su único objetivo es que coca-cola y la FIFA no les quiten el negocio.
En cambio nosotras aún estamos llorando (porque si lloramos, pero no dejamos de luchar) a Kimberly Ramos, ¡están matando a las estudiantes!; a Rubí Patricia Gómez-Tagle ¡están matando a las mujeres buscadoras!; aún no sabemos dónde está Karol Toledo Gómez ¡están desapareciendo a las jóvenes! y a una lista dolorosamente larga de hombres y mujeres que han sido desaparecids, y a los que la presidenta Claudia Sheinbaum pretende hacer pasar por desapariciones voluntarias.
El 8 de marzo no es un día de fiesta, ni de foquitos que se ven muy bonitos, ni de festejar (para eso ya hicieron el concierto); es un histórico día de lucha y duelo, desde sus orígenes.
El verdadero foco debería estar puesto en la crisis de violencia extrema que se vive en muchas regiones del país y que ha dejado a cientos de miles de mujeres asesinadas.
¡Nos vemos el domingo, salgamos a marchar juntas, hagamos una gran marcha, retomemos esa fuerza, y que tiemble el Estado!
¡Nuestro dolor no se estetiza, nuestra lucha no se instrumentaliza!
Foto Webcams de México.