06/06/2026
Por eso la importancia del consumo general de vehículo, dependiendo los módulos es la complejidad.⚪💡
En una red CAN Bus automotriz, los 120 ohmios corresponden a las resistencias de terminación instaladas en los dos extremos físicos del bus principal. Su función es realizar el acoplamiento de impedancia entre la línea de transmisión y la red, evitando reflexiones de señal que podrían deformar los bits digitales. La red CAN trabaja con dos líneas diferenciales: CAN High y CAN Low; cuando la señal viaja por el par trenzado y llega al final del bus, necesita una impedancia de cierre adecuada para que la energía de la señal sea absorbida correctamente y no rebote hacia la red. Por eso cada extremo suele tener una resistencia de 120 Ω, y cuando se mide entre CANH y CANL con el sistema apagado, normalmente se obtiene cerca de 60 Ω, porque ambas resistencias quedan eléctricamente en paralelo.
El multiplexado significa que varios módulos comparten el mismo medio físico de comunicación para intercambiar información digital, en lugar de usar un cable independiente para cada señal. En una arquitectura tradicional, una señal como velocidad, RPM, temperatura o estado de freno podía necesitar líneas separadas hacia distintos módulos. En una red multiplexada, esos datos viajan como tramas CAN, cada una con un identificador, prioridad y campo de datos. Así, el ECM puede transmitir RPM y carga del motor, el ABS puede enviar velocidad de rueda, la TCM puede compartir estado de transmisión, y el BCM puede distribuir información de carrocería usando el mismo par trenzado.
Por eso el par trenzado, las resistencias de 120 Ω, la impedancia del cableado y la calidad de las conexiones son puntos críticos. Si se elimina una terminación, se corta el bus, se altera el trenzado, se empalma mal, aparece sulfatación, humedad, corto a positivo, corto a masa o negativo, o un módulo queda perturbando la línea, la comunicación puede volverse inestable.