17/04/2026
El abanico siempre fue algo más que para refrescar.
Era también una forma de cuidar, de calmar, de evitar una conversación incómoda, y hasta de flirtear.
Nos abanicaba de niños, a quien lo necesitara, y a veces…solo a los alrededores. Pero nunca podía faltar en sus carteras. Cada uno tiene su encanto. Y mientras más adornado, más especial.
De ahí nace “Lluvia de amor”
Una pieza floral hecha a mano, inspirada en esos gestos que todavía se sienten en el aire y no se olvidan. En ese amor que solo fluye sin parar.
Cada diseño es único, trabajado dentro de una paleta de rosados, violetas, amarillos y verdes. Piezas limitadas.
Disponible para ordenar para el Día de Madres hasta que se agoten.
Ordena contactándome por DM.