06/10/2026
PRONTO
Esta colección empezó con barro recogido al borde de las carreteras que cruzan el Chocó Andino.
Desde ahí, cada pieza pasa por meses de pruebas: procesar la arcilla, hacer las piezas de cerámica, encontrar la combinación correcta de esmaltes y quemas, aplicar la cera a mano y finalmente transformarla en plata.
Al trabajar con una arcilla recolectada, cada pieza conserva algo de ese origen. No existe una materia prima idéntica ni un proceso completamente repetible, haciendo que cada joya sea única desde el inicio.
Tomar algo que parecía no tener valor y, con tiempo, calor y trabajo manual, convertirlo en joya.