05/02/2025
Desde hace muchÃsimos años, el 14 de febrero es llamado "El dÃa de los enamorados', o bien, 'El dÃa del amor y la amistad', pues ese dÃa tradicionalmente se ha festejado a San ValentÃn, el santo del amor.
Pero aunque los enamorados y apasionados de los cupidos, los chocolates y los globos con forma de corazón sigan creyendo en su leyenda, todo parece indicar que ValentÃn nunca existió, o que se trató de tres personas con ese nombre o, bien, que todo fue una invención literaria que se originó en el siglo XIV.
Existen muchas versiones de la misma historia, pero la leyenda de San ValentÃn va más o menos asÃ: alrededor del siglo III de nuestra era, cuando la religión cristiana aún era perseguida por órdenes del emperador Claudio III, vivió un joven sacerdote —aunque también podrÃa tratarse de un viejo— de nombre Valentinus, que casaba a las jóvenes parejas en secreto bajo el ritual cristano.
Cuando las autoridades se enteraron de los actos de Valentinus —o ValentÃn—, lo aprehendieron y encarcelaron. En la cárcel fue que sucedió el milagro: el carcelero, quien sabÃa que ValentÃn era un hombre letrado, le preguntó si podrÃa llevar a su hija Julia —que era ciega de nacimiento— para recibir algunas lecciones.
ValentÃn accedió. Asà fue que Julia —que era hermosa y virtuosa— aprendió grandes cosas bajo la tutela de ValentÃn, quien también inculcó en ella la fe en Dios. Un dÃa, la joven le preguntó si el dios de los cristianos podrÃa hacer que ella viera. ValentÃn le contestó que sÃ, pero que ella debÃa pedÃrselo con toda su fe.
Asà lo hizo Julia y el milagro sucedió: la joven dejó de ser ciega. En la vÃspera de su muerte, ValentÃn le escribió una última carta pidiéndole que se mantuviera cerca de Dios y la firmó "De tu ValentÃn". El santo, entonces, fue ejecutado y enterrado cerca de la VÃa Flaminia, la norte de Roma.
Según la tradición, Valentinus fue ejecutado el dÃa siguiente, el 14 de febrero del año 270, cerca de una puerta que más tarde fuera nombrada Puerta de ValentÃn. Y en el 496, el papa Gelasio I nombró a ese dÃa como el de San ValentÃn