29/05/2026
La niña que fui nunca se fue. Solo encontró nuevas formas de soñar. ✨Mientras preparaba esta nueva colección, me encontré pensando en algo…
Aquella niña que inventaba historias, que imaginaba mundos enteros y que daba vida a sus sueños, todavía vive en mí.
Quizás por eso sigo creando.
Porque cada osito, cada conejito y cada detalle de El Bosque de Isabella nace del mismo lugar: la ilusión.
La ilusión de imaginar.
La ilusión de crear.
La ilusión de emocionar a alguien con algo hecho con amor.
Los años pasaron, pero hay cosas que nunca cambian.
Y una de ellas es esa niña que nunca dejó de soñar.
Hoy esa imaginación sigue transformándose en muñecos, en ternura y en pequeños pedacitos de infancia para otros.