08/11/2018
Hoy recuerdo todo lo que he aprendido con y junto a vos... Tu mirada fiel, tus caricias, tus palabras, tu decisión y carácter. Tu dulzura y responsabilidad.
Tu compromiso con el otro. Desde el inicio de tu vida y siempre te deseo una una vida llena de duda y de fe, te deseo la fortuna del amor y la sabiduría que sólo nos da la soledad. El gusto por los barriletes y la playa.
Te deseo errores, amigos del alma, noches de carnaval y un lugar donde volver.
Te deseo la intemperie y el refugio.
Viajes, música, comida con picante.
Te deseo anécdotas, locura, un corazón con memoria, piernas que te lleven lejos, pasión por algo, lo que sea.
Y un llanto que cuando llegue sea para devolverte la entereza.
Te deseo que crezcas un montón pero que por favor, no madures nunca.
Entendiste todo.
Lo supe cuando te vi con otros, levantando la bandera de un centro de estudiantes.
Me emociono, como madre que soy
Nos abrazamos fuerte.
Siento la sangre, el corazón, la identidad, todo junto.
Pasaron #18 años y sigo deseándote lo mismo que el día que naciste
Nuestras raíces siguen exactamente igual. Nosotros no, por suerte.
Crecimos un montón.
No maduramos.
Vamos bien.