11/06/2026
Tengo debilidad por los objetos.
De hecho, me cuesta imaginar una casa sin ellos.
Me gustan los floreros, los potiches, las piezas curiosas, los animales, las cajas, los objetos traídos de viajes o encontrados de casualidad.
Cuando armo una biblioteca, siempre aparecen entre los libros.
Cuando pienso una mesa de arrime, imagino qué objeto va a vivir sobre ella.
Y muchas veces son ellos los que terminan completando un mueble y haciendo que todo se vea mejor.
Porque los objetos cuentan cosas.
Dan personalidad.
Y hacen que una casa se sienta realmente propia.
Les muestro algunos de los que acaban de llegar.