18/11/2025
EL SABLE DEL OFICIAL ARGENTINO
El sable que utilizan los cuadros del Ejército Argentino, desde Sargento Primero, hasta Coronel, es el Sable Modelo Argentino 1910.
Sucesor del Modelo de Oficiales 1898, es un sable de inspiración alemana. Es de carácter ceremonial, es de decir que no está previsto su uso para acciones de Guerra.
Posee una curva levemente pronunciada, con una empuñadura "de estribo", que recuerda al Sable 1796, o 1811, que se usaron en las Guerras Napoleónicas, bastante similar también a nuestros "latones" Sanmartinianos.
Dependiendo el fabricante, porque hubo muchos que lo hicieron a lo largo del tiempo, nacionales y extranjeros, el acero, la hoja oscila en su largo entre los 80 y 86 CM. Lo mismo el ancho, que varía según fabricante.
Tiene grabado a cada lado de la hoja, las palabras "Sean eternos los laureles", y desde 1941, cuando eran entregados a los Subtenientes egresados del Colegio Militar de la Nación, van con la firma del Sr Presidente en ejercicio. Costumbre que hoy se sigue manteniendo.
Pero más allá de esta somera descripción del mismo, quizás lo más interesante es el simbolismo que guarda cada una de sus partes.
El Puño que simboliza "La Verdad", lleva acuñado en su Pomo el "Escudo Nacional ". El Guardamanos ofrece la misma curvatura, escogida por el Gral. San Martín y representa: "Equilibrio, Justicia y Paz". Hasta Cuzco llegaron las armas argentinas libertadoras y por ello es la efigie del Cuzco la que en él aparece tallada simbolizando una de nuestras más caras tradiciones.
En el nacimiento de la Hoja están: "Marte'; Dios de la Guerra en el reverso y "La Libertad'; en el anverso.
La Hoja, de acuerdo con los propósitos de nuestro Himno Nacional, lleva inscripta con caracteres indelebles "Sean eternos los laureles". La Dragona tiene una cinta con lazo corredizo, a los efectos de que el oficial lo ciña a su muñeca al desenvainar, cinta dentro de la cual una vez extendida, cabe la cabeza de un hombre. La traducción simbólica de estos elementos del sable, sólo obliga a aquel que, único depositario de su legado, deberá un día empuñarlo en cumplimiento de su deber, en defensa de su Patria, y es:
"Siempre que desenvaines tu sable, empuñando la Verdad y teniendo al Escudo Nacional como divisa, en defensa de nuestra Libertad, aunque te empeñes en la Guerra, las más caras y gloriosas tradiciones nacionales te protegerán la mano.
Tuya será la victoria y eternos serán los laureles pero piensa que atado a tu muñeca llevas un juramento prendido que te recuerda:
¡Más vale morir ahorcado, que traicionar a la Patria!"