16/10/2026
Te enseño la receta de PAN INTEGRAL EN LICUADORA y sin amasar
Ingredientes
500 g de harina integral fina
400 ml de agua tibia
7 g de levadura seca o 20 g de levadura fresca
2 cucharadas de miel o azúcar
40 ml de aceite
10 g de sal
2 cucharadas de semillas de girasol, lino o chía (opcional)
Preparación paso a paso
1. Activar la levadura
En un recipiente mezclo 100 ml del agua tibia con la levadura y la miel. Dejo reposar aproximadamente 10 minutos, hasta que comience a formar espuma.
2. Preparar la mezcla en licuadora
En la licuadora coloco los 300 ml de agua tibia restantes, el aceite y la levadura activada.
Licúo durante unos segundos hasta integrar todos los ingredientes.
3. Incorporar la harina
En un bowl grande coloco la harina integral y la sal. Agrego la preparación de la licuadora y mezclo con una cuchara o espátula hasta conseguir una masa espesa, húmeda y pegajosa.
No hace falta amasar. Si quiero agregar semillas, las incorporo en este momento.
4. Colocar en el molde
Aceito un molde de budín o pan de aproximadamente 25 × 11 cm.
Coloco la preparación y emparejo la superficie con una espátula humedecida.
5. Dejar levar
Cubro el molde con un repasador limpio y dejo descansar en un lugar cálido durante 40 a 60 minutos, aproximadamente, hasta que la masa aumente notablemente su volumen.
6. Hornear
Llevo a horno precalentado a 180 °C durante 40 a 45 minutos, aproximadamente.
El pan debe quedar doradito por arriba y bien cocido en su interior.
7. Dejar enfriar
Retiro del horno, espero unos 10 minutos y desmoldo sobre una rejilla.
Dejo enfriar completamente antes de cortar para que la miga conserve su textura.
Consejitos para que salga perfecto
Utilizá harina integral fina para conseguir una textura más suave.
La masa debe quedar húmeda y pegajosa, no como una masa tradicional para amasar.
No agregues demasiada harina porque el pan puede quedar seco.
No lo cortes caliente porque la miga puede parecer húmeda o apelmazada.
Podés cortarlo en rodajas y congelarlo para tener pan casero durante varios días.
El resultado: un pan integral casero, tierno, con una miga húmeda y esponjosa, perfecto para disfrutar todos los días. ¡Y sin necesidad de amasar!