01/11/2025
Un niño y su papá construyeron una pequeña biblioteca cerca de un parque, con la ilusión de que cualquiera que pasara pudiera sentarse en una banca y disfrutar de un buen libro.
Días después, se encontraron con que alguien había quemado la biblioteca y los libros que habían dentro, sin ningún remordimiento.
El padre compartió las fotos del antes y del después, contando que su hijo dejaba los libros con toda la emoción de que alguien más pudiera leerlos.
Y ahora… le habían roto la ilusión.
Muchas veces te das cuenta de que la sociedad no está rota… está podrida.
Y por más que intentes ayudar o empatizar, hay quienes solo saben guardar rencor.