18/02/2020
🖌 Así como los propios elementos constructivos que componen el objeto arquitectónico, la aplicación de los colores en las superficies también influye en la experiencia del usuario en el espacio.
El color puede evidenciar un determinado volumen o detalle constructivo o mimetizar visualmente determinados aspectos del espacio. También puede propiciar un conjunto de emociones o efectos visuales.
A partir de la psicología del color, se han desarrollado las siguientes ideas:
- Azul: Transmite la sensación de positividad, confianza y seguridad. A menudo se utiliza en espacios comerciales y/o de negocios, como agencias bancarias, oficinas y empresas.
- Amarillo: Conduce a la idea de optimismo, curiosidad, jovialidad y ambiente luminoso. Utilizado frecuentemente en espacios comerciales o restaurantes con la finalidad de ganar la atención del peatón.
- Rojo: Este color evidencia energía, excitación, impulso. Por eso, es regularmente empleado en espacios comerciales, como tiendas o locales de comida rápida, entregando la idea de compulsividad y deseo de consumo.
- Verde: Evoca calma, tranquilidad, serenidad y bienestar. Se utiliza con regularidad en los espacios relacionados con la salud y el bienestar, como hospitales y centros de relajación.
- Naranja: Como resultado de la combinación del amarillo y el rojo, entrega la idea de intensidad, creatividad, euforia y entusiasmo. A menudo se emplea en entornos creativos, como oficinas, estudios y escuelas. Si se utiliza junto al azul, transmite la idea de impulsividad y confianza, siendo adoptado por agencias bancarias y oficinas.
- Violeta: Transmite bienestar, calma y suavidad.
- Blanco: representa pureza, inocencia, limpieza.
- Negro: es el color de la oscuridad, de la noche. En la cultura occidental, se asocia a la muerte, el duelo, el misterio y lo oculto. Por otra parte, es el color que representa la elegancia, el poder. El negro es la ausencia de color.