20/05/2026
Elaborado a mano con 100% aceite de oliva, este jabón es ideal para todo tipo de piel, especialmente para aquellas que son sensibles o secas. Su fórmula suave y nutritiva proporciona una hidratación profunda, dejando la piel suave y radiante.
Mi versión de este jabón no tiene perfumes agregados, aunque si tenés un olfato agudo vas a poder descubrir un suave aroma, un matiz herbal, ya que dejo macerar semillas de Hinojo en el aceite de Oliva antes de saponificar el aceite.
Su formato es de cubo de aprox 6.5 cm de lado, si te resulta más cómodo, podes cortarlo en rebanadas.
Es vegano, libre de alcohol y totalmente biodegradable como todo jabón saponificado en frío, es una elección consciente para quienes buscan productos que respeten su bienestar y el medio ambiente.
Su textura cremosa y su capacidad para limpiar sin irritar hacen de este producto un aliado perfecto para el cuidado de la piel. Dale a tu piel el tratamiento que merece con este jabón artesanal que respeta la tradición y la pureza de los ingredientes naturales.
El Jabón de Castilla: su historia y su receta tradicional
Uno de los jabones más famosos del mundo y uno de los primeros jabones vegetales.
Los jabones se obtienen transformando las grasas y para elaborar los primeros jabones se usaban grasas animales. Hasta que…
nace este ícono de la cosmética natural creado a partir de la mezcla de aceite de oliva y cenizas de plantas.
En la región de Castilla, la enorme abundancia de olivares permitió a las comunidades monásticas y a los boticarios refinar la receta.
Los boticarios de la época lo denominaron sapo castilliensis (jabón castellano). En el siglo XIII, la reina Leonor de Castilla introdujo y popularizó este producto en Inglaterra, donde era considerado de calidad superior a otros jabones europeos.
Hoy en día, el Jabón de Castilla mantiene su esencia natural, elaborándose con hidróxido de sodio y aceite de Oliva, es un jabón muy fino, de espuma y textura suave, casi una crema.