03/07/2021
Dicen que quien guarda, siempre tiene. Hace casi cuatro años, compré en el agro unas pilchas de algodón con las que hice colgantes decorativos para Helena, baberos topísimos y hasta una falda. Por supuesto, cuando había conga con disfraz en el jardín, buscaba en mi baúl de algodones y echaba mano a mi colección. Como buena aprendiz de mi bisabuela, retiré con cuidado todos los botones de esas prendas y las guardé en un frasquito de vidrio para “cuando hicieran falta”. Hoy, un nuevo chaleco de Victoria, luce un tesoro rescatado de esa selección, con objetos de culto: botones forrados con género! Les dejo imágenes de la prenda terminada, imperfecta pero cargada de amor. Lindo sábado para ustedes!
Nota importante: las dos franjas superiores son de algodón y el hilado sedificado de abajo de