16/01/2022
Los animales comparten los 7 chakras principales con nosotros:
1. Chakra raíz: tiene que ver con la supervivencia y la seguridad. Si está desalineado o bloqueado, tiende a manifestarse con nervios, miedo o reacciones violentas.
2. Chakra sacro: influye en los sentimientos y la sexualidad. Se suele manifestar con desequilibrios, como inquietudes sin sentido o insatisfacción.
3. Chakra del plexo solar: regula la bondad y la conciencia de uno mismo. Si está desalineado o sobre-activo se manifiesta con ira, agresividad, timidez, abatimiento y falta de ganas de jugar.
4. Chakra del corazón: influye en el cariño, la compasión y la empatía. Cuando no está abierto o está desequilibrado, causa celos, posesión, problemas emocionales o trastorno de ansiedad por separación.
5. Chakra de la garganta: controla la comunicación, la tiroides y el sistema endócrino. Si está desalineado, puede manifestarse con comunicaciones vocales excesivas como ladridos y quejidos, además, puede ser incapaz de seguir órdenes e ignorarte cuando lo llamás.
6. Chakra del tercer ojo: tiene que ver con aceptarse a uno mismo. Si está cerrado, desalineado o bloqueado, tu mascota puede distraerse con facilidad o estar distante.
7. Chakra corona: es el que se conecta con lo espiritual. Si está desalineado o cerrado, puede causar depresión y poca conexión con lo que los rodea.
También tienen un octavo chakra que es esencial y solo los animales lo tienen.
8. Chakra branquial: está ubicado en ambos lados de los hombros y se encarga del equilibrio en la conexión e interacción entre humanos y animales.
Es tan poderoso e importante que es el chakra principal y central en el cuerpo de los animales. Si una mascota no puede conectarse con la gente a su alrededor o no le gusta que lo toquen, probablemente tenga este chakra desalineado o bloqueado.
También tienen 21 chakras menores y bud chakras.
Los chakras menores están alrededor de todo el cuerpo, como por ejemplo la punta de la oreja, de la nariz y de la cola.
Los bud chakras son más importantes en el sentido en el que se encuentran en las almohadillas de las patas y en la base de las orejas porque se abre desde la cabeza. Estos chakras permiten que la mascota se conecte con la tierra y perciba las energías de ella, como los cambios de temperatura, las tormentas que se avecinan, etc. Y también forman parte de sus receptores principales para su instinto natural de supervivencia.