20/07/2025
Carta a mi pasteleria:
Llegó el día de decirte adiós.
Pero antes que nada, volvamos al principio… cuando todo empezó por allá en el 2017, con una Cele llena de miedos e inseguridades. Recién llegada a Bogotá, en busca de mejores oportunidades. No sabía por dónde empezar. Claramente, lo primero fue ponerte un nombre.
Y así, poco a poco, empezar a darte a conocer. Salir en busca de los primeros clientes, hacer que la voz se corriera. Y así lo hicimos.
Hasta que un día decidimos cambiar de ciudad y nos mudamos a Pasto. Qué lugar tan increíble. Esta pequeña ciudad que nos recibió con los brazos abiertos. A pesar de su clima frío, su gente siempre mostró calidez.
Pero no fue sino hasta tres años después que decidí crearte un lugar físico. Un espacio donde la gente pudiera conocerte mejor, visitarte, pasar sus mañanas y tardes.
Fuimos testigos de tantos momentos: cumpleaños, grados, matrimonios, pedidas de mano, peleas… y reconciliaciones.
Fuiste el lugar feliz de alguien. Porque a pesar del corre y corre cotidiano, nunca faltaron los encuentros entre charlas y risas.
Quiero agradecerte por haber sido una parte tan importante en mi vida. Porque más allá de darme mil dolores de cabeza, muchas veces fuiste mi cable a tierra y mi refugio.
Gracias por dejarme tropezar muchas veces, pero también darme mil enseñanzas.
Gracias a cada uno/a que formó parte del equipo de Godone. Fueron un pilar fundamental en esta historia.
Y gracias a los clientes más lindos que me pudieron haber tocado.
Pero llegó el momento de poner una pausa.
Porque a veces, simplemente, es justo y necesario.
Nos vamos con muchas emociones mezcladas, pero también con el corazón lleno de saber que lo dimos todo.
Gracias, Colombia, por haberme dado los 8 años más felices de mi vida.
Siempre serás nuestro hogar.
~ Cele