20/02/2026
NO PODREMOS ACABARLES
Soy de lo más valiente
Ante mí cualquiera llora,
Llora el grande
Llora el chico
Me teme el rico
Como me teme el pobre,
Conmigo es a otro precio
No me vengas con agüeros
Aquí el que se cree valiente
Con saberme se estremece
Y si acaso te preguntas,
¿Quién me dice; quién es ese?
¡Yo soy la muerte!...
No temo ni me espanto
Si estoy en cualquier parte
Y a cualquiera por muy santo
O por muy fuerte que hable
Ante mí no tiene pretextos,
Cuando yo quiera me lo llevo
A un viaje muy largo
Que no tiene regreso
Ni es grato, ni agradable.
¡Yo no peleo con nadie!
Ni con el que llevo a rastras
Si lo traigo en mis garras,
Ni con el que solito me busca
Su actitud en nada me ofusca,
Simplemente el que me quiere
Como aquel que tanto me huye
Un día tarde o temprano
Quiera o no quiera
A mis manos viene…
No conozco la derrota
Soy grande como has oído,
Trabajo sola, no tengo amigos
Y sin dinero he logrado
El poder que muchos quieren
Pero no han alcanzado,
No te ocultes mucho
Ni trates de esquivarme
Que cuando te llegue el turno
Aquí vendrás a acompañarme…
Pero… ¡quién es este!
Que de mí se ha escapado
Que mis prisiones, ha soltado
¿Cómo lo ha hecho
Si ya estaba inerte?
Ap***s si yo le conocía
Como el hijo del carpintero
Un simple galileo
Que dedico su corta vida
A ayudar mucha gente;
Al uno lo sanaba,
Al otro, perdonaba sus pecados
A todos les concedía
Lo que a Él le pedían,
Incluso de mis manos
Varios fueron arrebatados
Y luego a mí los traje,
Ninguno pudo ganarme.
Pero nunca antes conocí
Quien pudiera reprenderme,
Y que con tanta autoridad
Me hiciera obedecerle,
Si desde que tengo memoria
Había tenido yo, la victoria,
Y ahora he quedado
Despojada, humillada y perdida
¡Venció a la muerte, la vida!
Nunca se había visto esto
De mi grandeza me avergüenzo.
Yo que hacía temblar
A toda la raza humana
Solamente con reír
Ahora me toca llorar,
Mis lógicos argumentos
Y mis fuertes armamentos
En el aire han quedado
¡Qué será de mí!
…
Esa inmensa derrota
La recibió la muerte hace mucho
Lo sé, porque estuve cerca al madero
Celebrando mi participación
En el acto público de la humillación
A ese Jesús Nazareno
Que solamente por ser bueno
Quisimos verlo allí colgado.
Y yo que desde abajo
De Él llegué a burlarme
Tuve que callarme,
Cuando reconocí que el mismo
Que habíamos metido en la tumba
Era Dios el creador
Que por su gracia infinita
Para la pobre humanidad
Se vistió de carne
Para darles la salvación,
Y entonces me acordé
Que muy cerca de Él
Una vez tuve lugar
Antes de ser quien soy
El que quiere ser gigante
Cuando no llego ni a ser ratón…
Y así sin más
Por último, les voy a narrar
Que hay una iglesia victoriosa
Que no conoce la derrota
Porque el nombre de Jesús posee
Y con su amor le ha dado la vida,
Y aunque hagamos muchos intentos
Esta iglesia seguirá subiendo
Nosotros cada vez más abajo,
Ellos cada vez más arriba
Y ni yo con todos mis males
Ni con mis muchas huestes y potestades
Ni tampoco la muerte; tan fiera y aguerrida
Podremos nunca acabarles.
DATO`S