21/05/2026
Hoy, 21 de mayo, conmemoramos el Día de la Afrocolombianidad, una fecha que marca la abolición de la esclavitud en Colombia en el año 1851. Un día que no solo recuerda la libertad escrita en un papel, sino también la resistencia, la fuerza y la dignidad de un pueblo que ha tenido que luchar durante siglos para que su humanidad sea respetada. Ser afro en Colombia muchas veces ha significado crecer entre la discriminación, los prejuicios y el abandono. Hemos tenido que soportar miradas, comentarios, burlas y desigualdades que aún siguen presentes en muchos espacios de este país. Porque aunque la esclavitud terminó hace más de 170 años, el racismo no desapareció con ella. Hoy sigue vivo en la falta de oportunidades, en la hipocresía de quienes dicen “todos somos iguales” mientras excluyen, señalan o menosprecian nuestras raíces, nuestro color de piel, nuestra cultura y nuestra historia.
La lucha afro no ha terminado. Sigue siendo una lucha constante por respeto, por igualdad, por oportunidades reales y por una sociedad más humana y tolerante. Una lucha para que las nuevas generaciones no tengan que sentir vergüenza de sus rasgos o de sus raíces. Una lucha para que algún día ser negro en Colombia no signifique tener que demostrar el doble para valer lo mismo.
Pero también es un día para abrazarnos, reconocernos y recordar lo hermosos que somos, porque ser afro es llevar historia en la piel, fuerza en el alma y esperanza en el corazón. Somos descendientes de resistencia, de valentía y de luz.