28/10/2025
Tengo 68 años, soy pensionada y vivía sola hasta que hace un año mi hijo de 40 años regresó a mi casa después de divorciarse. Llegó con dos maletas y la cara de “me tocó volver”, diciendo que solo sería por un tiempo. Yo lo recibí con cariño, porque al final es mi hijo, pero no imaginaba lo que se venía.
Cuando regresó, pensé que aprovecharía para rehacer su vida, buscar trabajo o al menos ayudar en la casa. Pero desde el primer mes me di cuenta de por qué su esposa lo había dejado. No trabaja, no busca trabajo y tampoco colabora con las tareas del hogar. Se levanta tarde, se sienta a ver televisión, y lo único que le interesa es reunirse con sus amigos a jugar dominó. Apenas consigue algo de din€ro, lo gasta en eso como si no existiera otra responsabilidad.
Le he pedido muchas veces que colabore, aunque sea con las compras o limpiando, pero siempre tiene una excusa. Si le digo que lave los platos, dice que le duele la espalda; si le pido que saque la basura, responde que ya lo hará y se le olvida. No mueve un dedo si no es para su propio beneficio.
La situación ha llegado al punto de que yo mantengo la casa sola: pago los servicios, la comida y hasta el internet que él usa todo el día. No ahorra ni un peso y, cuando se le acaba, viene a pedirme como si fuera mi obligación mantenerlo.
Yo lo quiero, pero no puedo evitar sentir frustración. No crié a un hombre para que a los 40 años viva como si fuera un adolescente sin obligaciones. ¿Qué debo hacer?
Historia anónima de una seguidora
Mas historias aqui
👇👇👇
YIYI HISTORIAS