02/05/2026
En este Día del Trabajador, 1° de mayo, quiero rendir un homenaje muy especial a una mujer cuya vida ha sido ejemplo de trabajo digno, vocación genuina y entrega incansable Isabel Ruiz
Hoy no solo celebramos el esfuerzo diario, sino también el impacto profundo que personas como usted dejan en los demás. Y es precisamente desde ese sentimiento que nace este mensaje desde la gratitud, la admiración y el respeto.
Gracias por haber sido ese pilar tan firme, tan humano y tan generoso en la vida de mi mamá, Sandra Guevara Cabalceta.
La historia de Sandras Craft no se puede contar sin mencionarla a usted. Su amistad inquebrantable, ese cariño sincero y el respeto mutuo que construyeron durante tantos años, fueron mucho más que compañía, fueron una verdadera yunta de vida. Usted no solo caminó al lado de mi mamá, sino que sembró en ella y en nosotras Sil Guevara Kbalz Ana Odilie Guevara un legado que hoy sigue floreciendo.
Gracias por haberle enseñado el arte del jícaro, del jobo, de las semillas y de cada elemento que transforma la naturaleza en cultura viva. Pero más allá de la técnica, le enseñó algo aún más valioso, el amor por servir, por compartir el conocimiento y por tender la mano a otras mujeres santacruceñas para que también salieran adelante con dignidad y orgullo.
Nuestros recuerdos de infancia están inevitablemente ligados a usted. Siempre está presente Doña Isa, nuestra querida “Chavelita”, en cada verano recolectando conchas en Playa Potrero, en cada fin de semana en Las Brisas, cada semana Cultural compartida en la Glorieta del Parque Bernabela Ramos durante años junto a Doña Lillian también que la queremos muchisimo en cada risa, cada premio, cada logro, en cada aprendizaje. Nos hizo sentir familia, nos hizo crecer seguras, fuertes y convencidas de que los sueños sí se pueden construir con trabajo y pasión.
Gracias a usted conocimos no solo lugares, sino también personas extraordinarias, especialmente mujeres artesanas que, como ustedes, convierten sus manos en historia y su trabajo en identidad. En cada uno de esos recuerdos, usted está presente.
Mi mamá siempre la admiró profundamente. Y hoy, con el mismo respeto y cariño, nosotras también la admiramos. Ese amor por el arte, por nuestras raíces y por lo que hacemos, lleva su huella.
No existen palabras suficientes para agradecer tantos gestos, tanto amor y tanta entrega, no solo hacia mi mamá, sino también hacia nosotras. Su presencia en nuestras vidas es un regalo que valoramos todos los días.
Le tengo un profundo respeto y una admiración inmensa, pero sobre todo, le doy gracias a Dios por permitirme tener una “Chavelita” en mi vida.
Con todo mi cariño y gratitud, su Silvita 💚