09/08/2015
Ya he compartido por el blog diferentes recetas de tarta de queso que no necesitan horno, como la tarta de requesón con miel y naranja o la tarta de Petit Suisse y Kit Kat. Hoy traigo una deliciosa tarta de queso con tres leches, ¿a que suena bien?
Una mezcla de queso con leche entera, leche evaporada y leche condensada...y un toque de limón muy especial. ¡No te lo puedes perder!
Esta receta es una adaptación de otra que suele hacer Clara, mi compañera de trabajo, y que publiqué en otra web como tarta de queso con leche evaporada y mermelada de higos.
Como dije en su momento, el usar leche evaporada en vez de nata (crema de leche) supone que la tarta será igualmente cremosa, pero sin ser tan pesada.
Uno de los cambios en esta receta es usar leche condensada en vez de azúcar. ¿Cuánta leche condensada?
Veamos los cálculos porque igual te pueden venir bien para otra receta:
- la receta original lleva 75 g de azúcar
- la leche condensada lleva 50 g de azúcar por cada 100 g
- si hacemos la regla de tres, me sale que necesitamos 150 g de leche condensada
Además del dulzor, la leche condensada aportará ese sabor que tanto nos gusta!!
Para la cobertura utilicé mermelada de frambuesa comercial (de las buenas, buenas) y unas frambuesas naturales, para dar un punto más ácido. En realidad, puse más bien pocas en la tarta, pero puedes poner todas las que se te antojen.
Otro de los cambios, y muy acertado, fue añadir un poco de ralladura de limón a la mezcla de galleta de la base. Que rico, no sabes el toque más bueno que le da.
¡Y no se me puede olvidar! No hay que enchufar el horno...¿nos ponemos a hacerla ya?
tarta de queso sin horno con tres leches
¿Cuántos trozos de tarta de queso serás capaz de comerte?
Ingredientes para molde de 18 cm:
Base de la tarta:
120 g de galletas (Digestive, María, Tostada, etc)
60 de mantequilla derretida
1 cucharadita de ralladura de limón
Relleno:
400 g de queso crema tipo Philadelphia
400 g de leche evaporada
150 g de leche condensada (un poquito más de medio vaso)
1 vaso ó 250 ml de leche entera fría
1 sobre de cuajada*
Cobertura:
400 g de mermelada de frambuesa o de frutos rojos
Frambuesas frescas para decorar
*Si no encuentras el sobre de cuajada, lo puedes sustituir por 1 sobre de gelatina en polvo neutra.
Preparación de la tarta de queso con tres leches:
1. Machamos las galletas (usé las de Tostada) y las mezclamos con la mantequilla derretida y la ralladura de limón hasta obtener la textura de "arena húmeda". Forra con esto la base del molde. Mete a la nevera mientras preparamos lo demás.
2. Pon en un cazo el queso crema, la leche evaporada y la leche condensada. Déjalo a fuego medio-bajo hasta que hierva. OjO, remueve de vez en cuando, llegará un momento en el que se empiece a espesar y pegar al fondo.
3. Disuelve bien el sobre de cuajada en el vaso de leche fría y añádelo al cazo anterior una vez que está hirviendo. Tras añadir esto, espera a que vuelva a hervir. Retira del fuego (no olvides ir removiendo).
En el caso de que uses gelatina: vierte la leche sobre la gelatina en polvo y deja hidratar unos 5 min. Después añade al cazo con la mezcla de queso y leches.
4. Vierte esta mezcla sobre la base de galleta que teníamos reservada en la nevera. Espera a que enfríe un poco para meterlo de nuevo en la nevera. A las 2-3 h (o al día siguiente), podemos ponerle la mermelada por encima.
5. Para hacer la crema de mermelada tan solo tienes que calentarla un poco (hasta que se vuelve más líquida). Pásala por un colador para que la crema sea muy fina y sin pepitas (esto es opcional). Échala sobre la tarta y reserva en la nevera de nuevo.
En total, la tarta tiene que reposar unas 4-5 h, pero si la dejamos de un día para otro mejor.