27/04/2020
En estos momentos de encierro, digo a Dios que bendición a sido para mi el trabajo, extraño tanto el mercado ese calor que se siente de nuestras raíces, ver los campesinos que llegan a vender su cosecha, los humildes artesanos tan olvidados para los ticos, tan valorados sus trabajos por los extranjeros, cada pasillo de mi centenario mercado, refleja nuestra esencia, dulce, confites artesanales, melcochas de coco, sobado,cocadas, disfruto montones cuando paso por los viejos pasillos, olvidados por los jóvenes, y tan queridos por los no tan jóvenes,las alcancías de barro, sombreros típicos, trajes, camisetas, las muñecas de trapo trabajadas por manos de ancianas y ni que decir de tantos deliciosos productos hechos de maíz, tomarse un cafecito con una tortilla palmeada con natilla, y después si se te antoja un helado de sorbeterá eso solo lo podes disfrutar, en nuestro centenario mercado y sin olvidarnos que si vas a viajar a otro país podes encontrar todo tipo de sovenirs, carretitas, carros de madera,trompos, bolinchas, boleros y si después de disfrutar con tus nietos de nuestros juguetes tradiciones, queres hacer una siesta le recomendamos que lo hagas en nuestras confortables hamacas lo podes hacer una individual, también si quieres hacerla acompañadito, tenemos para dos personas, por eso te invito que después de este encierro te des en vueltita por el lugar más hermoso de Costa Rica, donde sentirás que has retrocedido a la época de nuestros abuelos hazlo no te vas a arrepentir y que no se te olvide que te acompañes tus nietos donde disfrutarán montones.