En diciembre de 1988, hace 32 años se firman los documentos que hacen que 56 damas de la ciudad de Quito, incluídas esposas de embajadores y damas japonesas, cultivadores del arte de Ikebana, pertenezcan al Club Ikebana Internacional, con sede en Tokyo, Japón. Shisuyo Nakayama, esposa del Embajador de Japón en ese momento y la Sra. Josefina Di Cosmo, profesora de Ikebana de la escuela O´hara. Al c
umplir 10 años, la Presidenta, Sra. Gail Cohen y su Secretaria Internacional, la Sra. María Eugenia Dueñas, convierten el pro-charter en Chapter 233, Quito. Desde los inicios hasta hoy, anualmente se realiza una exposición y talleres mensuales en los que estudiamos, practicamos este hermoso y completo arte. Anualmente también invitamos a una maestra del exterior para que nos ponga al día en materiales y técnicas que hacen de nuestro arte, un tema rico en conocimientos y vivencias. QUE ES EL IKEBANA? "Para mí el Ikebana no es una flor, es una persona" escribía Sofu Teshigahara en su Kadensho. Cuánta razón. Cuando nos disponemos a hacer un arreglo de flores escogemos lo que la Naturaleza nos regala: la flor, miramos su color, sus pétalos, su tallo, sus hojas; lo complementamos con la obra del Hombre: el florero, es ese el momento de la creación. Le añadimos una piedra, una rama, un tronco, un alambre, cualesquier detalle que lo hermane y tenemos una obra de arte única. Sólo perecedero en el tiempo que dure la flor. Logramos el abrazo entre lo divino y lo humano. Junto a ello experimentamos la observación, el estudio, el conocimiento, la paciencia, el arte, la amistad....
El KA-DO, el Camino de la Flores. Todo esto es Ikebana: el Arte del Arreglo Floral Japonés. NOTA: Texto realizado por la Sra. Nadia Vivanco, socia desde 1990 del Capítulo 233, Quito. Basado en el Kadensho, Mi Testamento Floral, Sofu Teshigahara, fundador de la Escuela de Ikebana Sogetsu.