18/10/2026
Entre Mundos. El cuervo del mar.
Resin Ocean Art
Hace unos meses pensaba dejar de trabajar con resina, pero una persona cercana me dijo:
— No olvides nunca por qué empezaste. Empezaste para crear lo que conoces y lo que amas de verdad: el mar. Tus cuadros no son para todo el mundo, son para la gente del mar. Y debes seguir.
Poco después llegó este encargo.
No suelo contar las historias que hay detrás de mis obras porque las considero algo muy personal. Pero esta sí os la quiero contar.
Él amaba el mar. Pasaba tanto tiempo en el agua que sus amigos le llamaban «Cormorán. El cuervo del mar».
Él se fue. Para siempre.
Y su familia quería una obra que fuera un homenaje, un recuerdo para todos los que le querían.
Técnicamente, el diseño era una locura: las rocas sobre el mar, el mundo submarino y el cormorán como protagonista.
Alguien ajeno al mundo de la resina podría decir:
— ¿Y qué? ¿Dónde está la dificultad? Pintar una escena es el trabajo de un artista…
Pero es que con resina no pintas. En mis cuadros construyo las escenas capa tras capa, moviendo con los dedos un material líquido. Y combinar todos esos elementos y colores era casi imposible (los artistas de resina me entenderán :)).
Pero acepté.
— Un reto más, María —me dije.
Mientras terminaba otros encargos, le di mil vueltas al diseño. Tenía la base preparada, pero ni la más mínima idea de cómo empezar.
Sabía que este cuadro debía ser especial. Era mi primer cuadro homenaje.
Y estaba absolutamente perdida…
La noche antes de empezar, como siempre, fui a pasear por la playa.
Había luna llena. Una noche preciosa, mágica, de una tranquilidad absoluta.
Y de repente lo tuve claro.
— Olvídate de los colores. Este cuadro debe ser de noche. Debes crear un camino entre mundos: entre la tierra y el mar, entre la superficie y la profundidad, entre la realidad y lo desconocido.
Un camino que se transforma, pero nunca acaba.
El camino del cuervo del mar.
De repente sabía exactamente cómo hacerlo. Cada paso, cada técnica, cada capa.
Al día siguiente empecé a trabajar.
Y recordé para quién hago mis cuadros.
Para la gente que ama el mar.