08/07/2026
Tres generaciones hemos dado forma al barro entre estas paredes.
Pero esta historia empezó mucho antes, cuando Bernardo aprendió el oficio de su padre, Tadeo, que a su vez lo había aprendido del suyo.
Hoy no hacemos exactamente las mismas piezas que se hacían hace más de un siglo. Cada generación ha aportado algo nuevo, adaptándose a su tiempo sin olvidar de dónde venía.
Pero hay algo que nunca ha cambiado: el respeto por el oficio, el trabajo hecho a mano y todo lo aprendido de quienes estuvieron antes que nosotros.
Eso es lo que intentamos mantener vivo en cada pieza que sale de nuestro alfar.