20/07/2026
Dos metros cúbicos.
Eso es todo el castaño que queda en el taller. Dicho así suena a mucho. En mesas y cabeceros, es poco más de dos docenas, en función de las imperfecciones, nudos mu***os o vivos, gemas, etc.
Esta foto es de 2020, en pleno COVID. Estaba eligiendo tablones uno a uno en un aserradero que acababa de descubrir cerca de Béjar. Aquel día conocí a Paco.
Me quedé con él por el trato, por esa pasión por la madera que nos caracteriza a todos los que sabemos valorarla, y porque su madera está seca de verdad. Muy seca. Parece un detalle menor, pero es muy importante que la madera se mueva lo mínimo posible y de forma predecible con los cambios de humedad en el ambiente.
De aquellos tablones han salido las mesas Pampa, la extensible Sakura, la Pampa Castle, la Chestnut y los escritorios Pampa Stand. Todas.
Este mes Paco nos confirmó lo que venía avisando hace tiempo: del castaño que usamos, con ese espesor de tablón y esos nudos que hacen que no haya dos mesas iguales, no puede asegurarnos más remesas.
Podríamos sustituirlo por otra madera sin decir nada. En una foto casi nadie notaría la diferencia. Preferimos contártelo, porque tú sí la notarías en tu casa, cada día, durante años.
Así que esto es lo que hay: las piezas de castaño siguen en la web mientras quede madera. Cuando cortemos el último tablón, las retiraremos hasta encontrar un castaño que esté a la altura. Y no sabemos si lo encontraremos.
Responde a este post o comenta “Madera” y te digo si queda madera para tu medida. Si hace falta, te aparto los tablones mientras lo piensas. Prefiero guardarte la madera una semana a que llegues tarde por no preguntar.
P.D. Con los restos de estos últimos tablones haremos algo especial. Te lo cuento más adelante.