15/02/2026
Hace medio año llegué por primera vez a Asturias y construí una estufa de ladrillo de gran inercia térmica en una casa antigua. Aquello fue solo el comienzo del camino.
Y ahora — un nuevo capítulo: he vuelto aquí y acabo de terminar la estufa en una casa nueva que aún está en construcción.
Esta vez todo se hizo bien desde el principio. Como decimos en Rusia: «hay que empezar a bailar desde la estufa».
Es decir, cuando una casa se va a calentar con estufa, la distribución debe diseñarse partiendo de la propia estufa, y no intentar encajarla después donde quede sitio.
La estufa ya está construida y en funcionamiento.
Ahora es el turno del espacio interior: paredes, habitaciones, calor y vida dentro de la casa.
Será una casa donde el calor no viene solo del fuego, sino también de la idea:
una casa diseñada alrededor de su corazón — la estufa.
Muy cálida. Muy acogedora.