21/10/2026
Es sábado por la mañana y la puerta del salón está abierta al exterior. Alguien recorre la parcela con un metro en la mano y discute en voz alta dónde irá el huerto, dónde la sombra para las tardes de verano y si algún día cabrá una piscina. Esa conversación, que no termina nunca del todo, es la esencia de esta casa en el residencial Molino Alto: unos 500 m² de terreno que todavía esperan a que alguien decida qué quiere hacer con ellos.
El salón se abre a ese espacio exterior, de modo que casa y parcela funcionan como una sola cosa. La cocina tiene sitio para comer a diario sin necesidad de poner la mesa grande. Arriba, el dormitorio principal se reserva su propio baño y un vestidor amplio, separado del resto de habitaciones.
297.000 €
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