14/05/2026
Queríamos un dormitorio con personalidad, pero que nada más entrar te diera ganas de quedarte y descansar.
El papel pintado lo elegimos con mucho cuidado, aunque va en tonos mostaza y el estampado tiene mucho carácter, no satura la mente y ayuda a bajar el ritmo.
Además, la moldura blanca enmarca el conjunto y protege el papel con un remate limpio y elegante.
Y otro elemento que aporta carácter al dormitorio es el cabecero de lino con forma ondulada. Que para nosotras es, el alma del dormitorio. Crea volumen, calidez, y una invitación al descanso.
Y las lámparas colgantes en dorado aportan ese punto de diseño que hace que el conjunto se sienta completo.
¿Qué os parece?