11/11/2025
Cada transformación empieza por el principio: vaciar, observar y entender el espacio.
En el , comenzamos reorganizando los límites, colocando puertas correderas para dar flexibilidad y sentido a los usos.
Después, vinilamos los cristales con franjas de colores, buscando ese equilibrio tan nuestro: intimidad sin perder conexión visual.
La luz entra, pero ahora lo hace con intención.
El mobiliario llegó a su ritmo, y con él, la sala empezó a respirar.
Los tonos verdes, naranjas y amarillos dialogan con cada rincón, creando un paisaje amable y lleno de vida.
Algunas decisiones se sienten solo estando dentro.
Por eso, una vez allí, ajustamos materiales, texturas y ubicaciones, para que todo fluya sin esfuerzo.
En el pasillo, que antes era solo tránsito, creamos un rincón de encuentro.
Las casitas de hierro hechas a medida, las butacas badminton, los troncos de madera… todo pensado para acompañar desde la cercanía.
Cuando todo está listo, llega uno de nuestros momentos favoritos: parar, mirar y registrar cada detalle.
Poder compartirlo con vosotras es también parte del proyecto.
Y, seguramente, la más bonita. 🌿