13/05/2026
Con motivo del 150 aniversario de Fundación Ibercaja, ha tenido a bien ofrendar a la Santísima Virgen del Pilar con un manto concebido como una pieza de joyería, como el reflejo de su resplandor de coronación (Casa Ansorena 1905), una de las más importantes piezas de joyería de nuestro país.
Estructuralmente se diseña un manto dividido en tres partes marcadas, con una fuerte carga simbólica, en la que de manera sutil, se reflejan Huesca (en plata, simbolizando las cumbres), Zaragoza (con el conjunto de ramilletes y flores características de Aragón, anagramas insertos y la fuente central, en alusión a la Virgen) y Teruel (con reminiscencia del mudejarismo tan característico de su arquitectura).
La franja central queda separada por una guirnalda de perlas que divide a modo de Ebro las dos partes y que a su vez abrochan (“tendiendo puentes”) con piezas basadas en las joyas del joyero del Pilar. Finalmente, en la parte inferior penden 33 perlas barrocas, en alusión a las 33 comarcas que conforman Aragón.
En cuanto a la técnica, se busca realizar la pieza en las mejores calidades existentes con las que ofrendarla, por lo que en su mayoría el conjunto está realizado prácticamente en hojilla montada sobre malla de algodón, y cartones realizados en liso. Puntualmente se insertan escamados de lentejuelas y distintos usos del canutillo de diferentes calibres y brillos.
El soporte imita tener una apariencia marmórea, buscando el efecto del recubrimiento del camarín de la Virgen, para una vez colocado, parecer que los bordados quedan suspendidos en el pilar, por lo que se escoge un terciopelo de seda tornasol de primerísima calidad.
Otro elemento característico es la greca inferior que remata el conjunto, realizada sobre malla de bolillos manual, que queda calada y suspendida por partes en el soporte textil. Una pieza rica, donde otro elemento característico es el conjunto de piedras de cristal de diferentes tonalidades engarzadas en oro, dispuestas de manera asimétrica en recuerdo a los modelos de la Casa Ansonera.
Detalles tan característicos como las distintas flores Edelweiss o flor de las nieves propias de los Pirineos o el propio logo de Ibercaja inserto de manera discreta en la parte superior en plata, hacen del conjunto una pieza llena de matices, detalles y fuerte carga simbólica.
Agradecer a Ibercaja, su Fundación y el Cabildo Catedral, la plena confianza depositada en nuestro taller, la libertad creativa y la apuesta por una pieza única de la que nos sentimos profundamente orgullosos.