20/07/2021
Salba.
Salba se ha ido, y se nos hace difícil aceptar que no volveremos a estar con él o escuchar su voz. La última vez que hablé con él se adaptaba a un tiempo sin trabajar, un tiempo al que tristemente la enfermedad le había obligado, pero que una vez superada comenzaba también a valorar.
Quién iba a pensar que todo pasaría tan rápido y que ibas a irte tan pronto. Pero no quiero sólo hablar aquí de la tristeza de tu pérdida. Salba, amabas tu trabajo, y eras un gran profesional. La ebanistería pierde contigo un gran técnico, un hombre con una experiencia de años y años de trabajo imparable, abarcando un sinfín de proyectos, materializados siempre de una manera impecable, con un sello de calidad difícilmente repetible.
Cuántas horas hemos compartido, un gran equipo, Uría y Uría bi, después. Ahora sólo es un taller vacío pero para mí siempre será un lugar donde en familia proyectamos juntos muchos sueños, y muchos proyectos.
Salba, perfeccionista, inteligente, reservado, atento a cualquier cosa que pudiéramos necesitar, cariñoso, tímido…
Recuerdo muchas llamadas de teléfono, cuando las dudas me asaltaban y quería contrastarlas contigo. Recuerdo tu buena disposición, tus ganas de ayudar, la atención y el interés que ponías en aquello que queríamos realizar, cuánta generosidad.
Salba, sabes que cuando Joseba se nos fue no lo podíamos creer, y ahora nos cuesta creer que ya no estés tú también.
Gracias por tantos bonitos recuerdos, hemos trabajado mucho juntos y lo hemos disfrutado un montón. No olvidaré nunca a Uría. Juan José te quería y te admiraba muchísimo, nos decía que sabías más que nadie de tu profesión, que atesorabas un conocimiento del mundo de la ebanistería, y que tu técnica y tu capacidad de trabajo en esta materia era destacable. Yo vi cómo cualquier diseño que pudiera imaginar se hacía posible, contrastando juntos medidas, buscando proporciones, cuestionando lo que fuera necesario para que el resultado fuera siempre el mejor.
Ahora Joseba está recuperando imágenes, instantes juntos que él en algún momento captó.
Salba, escucho tu risa, tu voz cuando te explicas, y te echaré de menos.