19/10/2026
Durante los últimos años hemos visto cómo muchos interiores se acercaban a una misma paleta: blancos, beiges, grises, maderas claras y formas cada vez más contenidas.
Nos gustan los espacios serenos. Pero también creemos que la serenidad no debería significar ausencia de personalidad.
Una casa puede hablar de quien la vive a través del color, del arte, de un material inesperado, de una pieza heredada o de un objeto que guarda una historia. Son esas decisiones las que hacen que un interior deje de parecer intercambiable.
Quizá sea momento de volver a mirar hacia el color, la artesanía, la cultura y todo aquello que hace que un espacio se sienta propio.
En Ana Pastor Proyectos nos interesa precisamente eso: crear espacios que no respondan únicamente a una tendencia, sino a una forma de vivir.