31/08/2026
Encargos con una ternura que convence!
Fue su padre quien me llamó para pedirme que me encargara del Interiorismo de una parte de su vivienda. Amablemente agradecí sus educadas palabras pero tuve que decirle que me era imposible porque el estudio estaba desbordado de trabajo y eran además cosas grandes, proyectos completos. El, entonces, me dijo que era un regalo que sus hijos hacían a su madre. El regalo consistía en una “presentación de mi persona y el trabajo de mi estudio” como ganadora tras una exhaustiva comparativa en la que para ellos yo salía ganando respecto a todos los interioristas que investigaron.
En la tarjeta que regalaron a su madre se comprometían a cuidar el salón y no jugar al fútbol! Su madre “ sólo” tenía que llamarme y pagarme.
Me hizo tanta gracia que tuve que aceptar! Sobre todo al saber que los niños tenían 14 y 12 años!! Mis clientes más jóvenes!
Con permiso de su madre y con toda su ilusión posaron para la fotografía durante el montaje. Dentro de nada estará acabado y os pondré las fotografías. Hoy, con esas caritas, lo menos importante es el interiorismo. ¿ Entendéis por qué me gusta tanto mi trabajo?¿ Y la buena gente? Adoro a la buena gente!