27/08/2026
Piensas que sabes lo que te gusta. En realidad, te gusta lo que te sirven en un determinado continente.
En 1929 un psicólogo enseñó dos formas a miles de personas: una redonda, una puntiaguda. Les pidió que eligieran cuál se llamaba "Bouba" y cuál "Kiki". Casi todo el mundo respondió lo mismo — en 25 países distintos, en 25 idiomas distintos.
Nadie se pone de acuerdo en política. Pero en esto, el cerebro humano no falla nunca.
Y es sobre cómo percibimos lo que percibimos. Un chocolate redondeado sabe más dulce que el mismo chocolate en forma angular. Un café en vidrio transparente sabe más suave que el mismo café en loza blanca. Nada ha cambiado en la receta. Ha cambiado el recipiente.
Así que la pregunta que le hacemos a cada pieza antes de hacerla no es "¿qué forma queda bien?". Es "¿qué le vamos a hacer sentir a quien coma en esto, antes de que llegue el primer bocado?"
El vidrio no es neutral. Nunca lo fue.
Vidrios marineros, algas. La segunda se utilizó en Mugaritz para servir un bocado fermentado de textura azulada como el plato. Redundancia.