07/08/2026
Hay cosas que no ocurren una vez.
Ocurren un día, y otro, y otro… durante años.
Intentas hablar.
Intentas explicar.
Intentas que te escuchen.
Esperas que algo cambie.
Y mientras tanto, llegan las decepciones, las puñaladas por la espalda, los límites que se cruzan una y otra vez.
Hasta que un día te vas.
Y entonces aparece el clásico:
«Es que te lo tomas todo demasiado personal».
Sí. Me lo tomo personal.
Porque soy una persona.
Porque lo que me hacen me afecta.
Porque tengo límites.
Porque no soy una cobaya y no necesito quedarme cinco años más en el mismo experimento para comprobar el resultado.
Si durante años no cambia nada, quizá la respuesta no sea seguir intentando que cambie el otro.
Alejate tú.