24/05/2026
CARRUSSEL: Hace un tiempo, una novia llegó a la reunión con una idea muy clara.
Quería que su ramo llevara, de alguna manera, los colores de las banderas de su país y del de su pareja.
No para que se viera literal.
Sino para que esa historia también estuviera ahí, de una forma sutil, bonita y muy suya.
Y eso fue justo lo que hicimos en la reunión inicial:
ver cómo traducir esos colores al lenguaje de las flores, cómo combinarlos entre sí y cómo hacer que todo tuviera sentido dentro del ramo.
Porque un ramo personalizado no es solo elegir flores bonitas.
Es encontrar la manera de que también hable de ti, de lo que amas y de lo que vuestra historia tiene de especial.
A veces será un color.
A veces, una flor concreta.
A veces, una sensación que quieres que esté presente cuando lo lleves en las manos.
Y ahí es donde un ramo empieza a sentirse realmente tuyo.
Si tú también quieres que tu ramo cuente algo de ti o de vuestra historia, escríbeme por privado.