Reich a mediados del siglo XX sobre la energía vital (u Orgón como él la llamó) sabemos que los materiales orgánicos absorben dicha energía y que los materiales metálicos la absorben en un primer momento para repelerla o reflejarla después. Reich diseñó acumuladores* y otros dispositivos orgónicos para su estudio y aplicación, sobretodo superponiendo y alternando diversas capas de dichos materiales. Basándose en esto, se puede crear un ¨emisor orgónico¨ amalgamando pequeños fragmentos de metal en una matriz orgánica; esto fue lo que hizo K Weltz ya en los ´90, elaboró porciones sólidas de una mezcla de esquirlas de metal con resina de poliéster y lo bautizó con el nombre de ¨orgonite¨. Croft le añadió a esta mezcla organico-metálica una porción de cuarzo con la pretensión de que transmutase también las energías perjudiciales** del medio ambiente en energía vital de nuevo. Esta última aplicación del orgonite yo lo considero una hipótesis ya que no conozco a nadie que lo haya podido demostrar con experimentos controlados. Y es que es fácil atribuir la obtención de resultados positivos a la ¨transformación de energía negativa en energía positiva¨ (como se suele decir en lenguaje popular) cuando ese resultado ha podido ser simplemente debido a la radiación orgónica, sin transformación de ningún tipo. En cualquier caso, se ha obtenido así un dispositivo simple con múltiples benéficos según sus usuarios y además con un alto potencial estético, ya que pueden usarse diferentes tipos de metales, colorear la resina, añadirle ornamentos, piedras semipreciosas, minerales (con sus potenciales efectos terapéuticos...).
* El acumulador de orgón es un instrumento montado y materialmente organizado de tal forma que la energía de la vida (vital), presente en la atmósfera de nuestro planeta, puede ser recogida, acumulada, y utilizada para propósitos científicos, educativos y médicos."