12/02/2026
Arquitectura que cede el protagonismo al lugar.
En primera línea de Benicàssim, el proyecto se implanta respetando el arbolado protegido existente, que define la posición y la geometría del edificio. La arquitectura se adapta al paisaje.
Las formas curvas reducen el impacto volumétrico y suavizan la escala entre los pinos. Las terrazas continuas actúan como filtro climático, ampliando la vivienda y controlando el soleamiento.
La cerámica, las terracotas y los morteros minerales se eligen por su durabilidad y por su coherencia con la tradición mediterránea. Las celosías regulan luz y privacidad. El azulejo verde de la piscina integra agua y vegetación.
Cada decisión responde a un propósito: construir desde el respeto, para permanecer.
Promotora