15/08/2026
¿Se puede transformar una fachada sin hacer una gran inversión?🧐
Nosotras creemos que sí. Y este proyecto es un buen ejemplo.
Aquí partíamos con dos condicionantes importantes: una junta de dilatación entre dos edificios que no podíamos obstruir y un presupuesto muy ajustado.
La junta tenía que quedarse. Así que, en lugar de intentar esconderla, la incorporamos a la composición mediante una chapa central que se convierte en parte del diseño. Y a partir de ahí, tocaba conseguir que una fachada sencilla tuviera personalidad.
¿Cómo? Trabajando con texturas, color, iluminación y una identidad gráfica bien integrada.
Una textura aporta profundidad, el color ayuda a diferenciar el espacio, la iluminación hace que todo cobre vida y un logo bien planteado puede hacer muchísimo con muy poco.
El resultado: una fachada más cuidada, elegante y con personalidad, sin necesidad de una gran obra ni de un gran presupuesto. Porque cuando hay condicionantes, el diseño no desaparece. Se vuelve todavía más importante.
👉 Desliza para ver el antes y el después, ¿notas la diferencia? 👀